El arte de la lactancia... Si se lo cuento a una amiga, le resultaría algo burdo, grosero, hasta de mal gusto. Pero sé que ustedes van a entenderme.Estoy en la plaza, con mis hijos. Son las cinco y media, seis de la tarde. Mientras Romi duerme en su cochecito, y el Ro juega con
Los tríos HMH son arte. Más aún cuando lo haces con tu pareja y un amigo o desconocido. Tu cabeza explota de placer. una experiencia que tenés que vivirlo por lo menos una vez.